¿Existe alguna relación entre la ocupación y la salud?

Si algo tenemos y hemos tenido en común el conjunto de la humanidad es el hecho de ser seres ocupacionales. ¿Qué significa esto? Pues que la ocupación es nuestra actividad principal. Nos ocupamos aseándonos, saliendo a comprar, yendo al trabajo, cuidando de nuestros hijos, estudiando, saliendo a bailar, leyendo, escuchando música, y un largo etcétera. Participar en estas ocupaciones, junto con cualquier otra que se nos pueda ocurrir, nos permite cubrir nuestras necesidades y aporta sentido a nuestras vidas. A través de ellas nos configuramos una identidad. Nuestras elecciones, gustos y preferencias nos definen como personas. El hecho de que escojamos una u otra actividad u ocupación habla de nosotros, de nuestro carácter, de nuestra ideología, etc. Y no se trata de una banalidad, ya que poder involucrarnos o no en actividades u ocupaciones significativas o importantes para nosotros estará directamente relacionado con nuestro bienestar y, por ende, con nuestra condición de salud.

¿Pero qué ocurre cuando por algún motivo nuestra capacidad para llevar a cabo las tareas u ocupaciones del día a día, con destreza y competencia se ve afectada?

Una lesión, un accidente, un ictus, alguna enfermedad,… pueden influir en nuestras capacidades para desempeñar las diferentes actividades de la vida diaria, y de esta manera entorpecer nuestra capacidad de autocuidado, disfrute, e incluso de participación social.

Teniendo esto en cuenta, debemos saber que existe un profesional especializado en acompañar a las personas en el proceso de reaprendizaje de aquellas habilidades que se han visto afectadas, y que son necesarias para ejecutar las actividades del día a día. Y éste es el terapeuta ocupacional.

Cuando nuestras capacidades para ejecutar cualquier actividad cambian o se ven comprometidas debemos saber que, a pesar de la complejidad de la situación o el momento, todavía contamos con un potencial y unas habilidades a las que recurrir.

El terapeuta ocupacional nos puede ayudar en este sentido:

  • Nos puede ayudar a identificar las capacidades o puntos fuertes con los que contamos.
  • Puede asesorarnos sobre cuáles son las actividades a retomar o practicar en cada momento, según la complejidad de éstas.
  • Nos puede acompañar en el descubrimiento de actividades que nos hagan sentir bien, felices y realizados.
  • Puede ayudarnos a aprender o reaprender habilidades que sean necesarias para llevar a cabo alguna actividad relevante.

Es importante tratar de combatir la pérdida de interés, la falta de ilusión y motivación, y dejarse acompañar por los diferentes profesionales implicados en el proceso rehabilitador. Debemos tener presente que mejorar el estado de salud y aumentar el grado de autonomía y bienestar, no es únicamente objetivo del terapeuta ocupacional sino de toto el equipo de Neurorehabilitación, por lo que un trabajo combinado entre todos los profesionales será lo que nos ofrecerá mejores resultados.

¿COMO PROMOVER EL USO DEL BRAZO AFECTADO EN CASA?

Las diferentes alteraciones del movimiento y de la sensibilidad en la extremidad superior suponen una limitación importante en la autonomía de la persona en las actividades de la vida diaria.

En el día a día de la rehabilitación, tras un daño cerebral, son muchos los pacientes que destinan tiempo y recursos a la recuperación de la movilidad de su brazo y mano. En las sesiones de rehabilitación basadas en el concepto Bobath, los fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales buscamos la mejor manera de conseguir que la persona vuelva a recuperar el control del movimiento de su brazo y mano a través de intervenciones que incluyen la mejora del control postural, el control selectivo de los movimientos y la práctica de movimientos específicos o tareas. Pero el trabajo que podemos realizar en terapia no es suficiente para garantizar la recuperación. Es importante que después la persona dedique a diario un tiempo en centrar su atención a los movimientos del brazo y mano e intente integrar los movimientos practicados en terapia a su vida diaria. Para ello es básico que los terapeutas practiquemos con el paciente tareas funcionales que después el paciente pueda hacer en el domicilio o en la calle. Y también es trabajo del terapeuta y de los cuidadores supervisar esta ejecución para que sea lo más eficiente posible. No hace falta que el paciente tenga un control sobre los movimientos de la mano, también hay muchas actividades que podemos hacer sin implicar la función de manipulación.

En la clínica de neurorrehabilitación damos mucha importancia al uso del brazo en las actividades de la vida diaria por eso damos ejemplos de tareas que pueden realizar en el día a día.

Aquí os dejamos algunas ideas para que podáis probar y practicar en casa:

 

ACTIVIDADES SIN IMPLICAR MANIPULACIÓN DE LA MANO

  • Ducha: colocar manopla en el puño del brazo afectado y frotarse el lado no afectado (tanto brazo como tronco y pierna), llegando si se puede a la axila contraria, colocar toalla en la mano afectada y secarse el cuerpo.
  • Higiene personal: fregar la mano no afecta con el puño del brazo afectado, ponerse crema en el lado no afectado colocando primero crema en el puño no afectado,
  • Abrir puertas: empujando con el puño el pomo de la puerta.
  • Apretar interruptores
  • Abrir la puerta de la nevera
  • Llevar ropa sucia colgada del brazo (codo en flexión) hasta el cesto de la ropa sucia.
  • Llevar chaqueta colgada del brazo (codo en flexión).
  • Llevar bolsa colgada del brazo mientras se camina o se guardan objetos dentro.
  • Poner trapo en la mano i limpiar cristales o muebles.
  • ….

Esperamos daros ideas para hace vuestra práctica diaria en casa.

La importancia de la consciencia del déficit en el proceso de Rehabilitación Los pacientes

Los pacientes que han sufrido un daño cerebral adquirido (DCA) pueden presentar de forma
habitual una falta de consciencia de déficit (o también llamado anosognosia). Esto implica
que no se dan cuenta de las dificultades físicas, cognitivas, comportamentales y emocionales
causadas por la lesión, ni de las repercusiones que tienen estas dificultades en las actividades
de la vida diaria.
El modelo biopsicosocial de la consciencia contempla diferentes factores asociados a la
consciencia de déficit: factores neuropsicológicos, que explican la ausencia de consciencia
sobre la afectación de los diferentes dominios cognitivos, factores psicológicos y los factores
sociales. Este modelo dinámico se ha tenido especialmente en consideración para diseñar
programas de intervención.
Entre los diferentes factores cognitivos relacionados con la consciencia del déficit, destacan
la memoria y las funciones ejecutivas. Estas últimas, son una serie de procesos cognitivos
integrados que nos permiten formular metas, iniciar comportamientos y anticipar las
consecuencias de la acción, planificar y organizar dicho comportamiento supervisándolo y
adaptándolo a la tarea o al contexto particular. Respecto a los factores puramente
psicológicos, diversos autores han destacado la negación como principal factor asociado a la
baja consciencia del déficit.
Así pues, la lesión en si misma afectaría la capacidad de autorreflexión y autocontrol, mientras
que la forma en la que las personas dan sentido a la lesión cerebral dependería más de su
personalidad, de su estilo de afrontamiento y de su entorno social.
En los pacientes con DCA se ha relacionado la adecuada consciencia de déficit con una mayor
motivación hacia el proceso de rehabilitación y el éxito del mismo. Sin embargo, esto mismo
también se asocia a una baja autoestima, mayor nivel de depresión, de estrés y menor
percepción de la calidad de vida. Por este motivo, los factores psicológicos no serían
solamente importantes a la hora de evaluar la consciencia del déficit, sino también en su
programa de intervención. Así pues, un adecuado abordaje de las dificultades en la
consciencia del déficit debería considerar no solamente los aspectos cognitivos del mismo,
sino también los puramente psicológicos.
Por este motivo, aunque las alteraciones en la consciencia de déficit tras un DCA se han
considerado tradicionalmente desde un punto de vista fundamentalmente neuropsicológico,
propuestas recientes subrayan la importancia de otros factores puramente psicológicos en el
desarrollo de estas alteraciones. Así pues, a la hora de realizar un programa de rehabilitación,
es necesario identificar qué factores están influyendo en esta consciencia del déficit:
neuropsicológicos, psicológicos y/o sociales; e incidir en ellos para la mejoría del rendimiento
cognitivo, aumentando el nivel de autoconocimiento del paciente y la motivación en el
proceso rehabilitador en su conjunto.

Gilma Acosta Llopart
Neuropsicóloga nº col. 20195

Referencias:
Gasquoine PG. Blissfully unaware: anosognosia and anoso- diaphoria after acquired brain
injury. Neuropsychol Rehabil 2016; 26: 261-85.
Ownsworth T. Managing self-awareness and identity issues following brain injury. In Wilson
BA, Winegardner J, eds. Neuropsychological rehabilitation: the international handbook. New
York: Routledge; 2017. p. 340-53.
Villalobos D, Bilbao A, López- Muñoz F, Pacios J. Conciencia de déficit como proceso clave en
la rehabilitación de pacientes con daño cerebral adquirido: revisión sistemática. Rev Neurol
2020; 70: 1-11. doi: 10.33588/rn.7001. 2019313.

Pedagogía del dolor

En la anterior entrada en el blog http://www.bobath-es.com/me-duele/  comentamos que, el Sistema Nociceptivo es el encargado de detectar un estado de daño actual o potencial en los tejidos y de informar al sistema nervioso central para que éste último produzca una modulación de la respuesta.

René Descartes en 1964 desarrolló la teoría Cartesiana de conducción del sistema nervioso en la que sugiere que la vía del dolor es un canal directo des de la piel hasta el cerebro y que funciona como el campanario de una iglesia. Si se tira de la cuerda, suena la campana. Con el tiempo, y gracias a la ciencia e investigación se ha visto que esto no es ni funciona así.

El Sistema Nociceptivo está compuesto por receptores sensoriales (los nociceptores) que actúan frente a estímulos químicos, térmicos y de presión, mandando la información desde la periferia hacia el Sistema Nervioso Central (SNC). Antes de que la información llegue a nuestra consciencia, se modulada de distintas formas (entre otras, por el sistema inhibitorio descendente), y si la información es lo suficientemente relevante (describiéndolo de forma muy simplificada y resumida), se proyectará dolor a la consciencia http://www.bobath-es.com/me-duele/.

Hay que borrar la imagen cartesiana de: me quemo un dedo del pie y el dolor viaja por una autopista hacia el cerebro, y siento dolor…Esto no es así, antes la nocicepción pasa por peajes (modulaciones), y además el hecho de que percibamos o no dolor también va a depender y se va a ver influenciado por el contexto y las creencias que tengamos en relación al dolor.

Los Nociceptores se encuentran en muchos de nuestros tejidos como la piel, en ciertos órganos internos y en la superficie de las articulaciones. Al nacer disponemos de una respuesta nociceptiva innata, es decir que no es necesario un aprendizaje y una memorización para que ésta actúe.
Frente al fuego, por ejemplo, hay una respuesta refleja: retirar el miembro en contacto con el fuego, puesto que éste produce una muerte celular violenta (quema) y no hay ningún tipo de duda.

Más adelante aparece el sistema nociceptivo adquirido, un sistema activable ante agentes de nocividad inciertos, no catalogados genéticamente. Por lo tanto, en este caso SÍ que existe un aprendizaje y una memorización a lo largo de nuestra vida, según las experiencias que vayamos acumulando. Nuestro sistema inmune adquirido frente a una situación, substancia, movimiento potencialmente peligroso, lo que hace es ir a buscar en el baúl de los recuerdos, experiencias propias que se puedan parecer a la situación actual, de manera que copiará la forma en la que se reaccionó en dicho momento del pasado (sobre todo si se obtuvo éxito). Por ejemplo, recoger un bolígrafo del suelo provocó dolor de espalda en una situación del pasado, respuesta que puede activar la respuesta inflamatoria de evitación de daño, en el momento presente durante el movimiento de flexión de tronco (explicado de forma muy simplista, pero de nuevo destaco el papel y la importancia del contexto y de las creencias). Además, en la especie humana se añaden “activaciones de protección” frente a agentes que la cultura considera dañinos, y se puede activar en cualquier momento la percepción alertadora y protectora del dolor, frente a agentes inofensivos y por lo tanto frente a un aviso erróneo de peligro.

El tratamiento con neuropedagogía del dolor que aplicamos en las sesiones de fisioterapia en la Clínica de Neurorehabilitación a nuestros pacientes, tiene distintos objetivos terapéuticos:

  • Entender y profundizar en la fisiología del sistema nociceptivo.
  • Romper creencias erróneas en relación al dolor, para construir así creencias nuevas cómo, por ejemplo: DOLOR≠LESIÓN o LESIÓN≠DOLOR.
  • Aprender a detectar situaciones/pensamientos/creencias que activan nuestro sistema de alarma de forma errónea.
  • Conocer la relación que tienen el dolor, el contexto y las emociones.
  • Exposición al movimiento de forma gradual.

El conocimiento nos da poder y eso nos hace libres. El empoderamiento del paciente es un factor clave en el tratamiento de los procesos dolorosos, y ese será nuestro objetivo.

Autora de la entrada: Anna Canet. Fisioterapeuta especialista en sistema musculoesquelético.

Bibliografía:

  • Butler D, Moseley G. Explicando el dolor. Adelaide: Noigroup; 2016.

  • Goicoechea A. Depresión y dolor, 2020.

FORMACIÓN ON-LINE: Razonamiento clínico aplicado a al abordaje de la persona con patología neurológica

 

Adaptamos nuestras propuestas formativas a la inseguridad vivida durante la pandemia del coronavirus (COVID-19). Nuestras formaciones puntuales dirigidas a fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, logopedas y psicólogos que se dedican al campo de la neurorehabilitación y tratamiento del pacientes neurológico, vuelven en formato on-line.

Os presentamos una formación on-line en directo, con contenido teórico y practico y muy asequible, con el precio por bajo del mercado pensando en los afectados económicamente por la pandemia.

Consulta la información en http://www.bobath-es.com/docencia-e-investigacion/

7 razones para probar la terápia acuática

¿Sabes que existe un tratamiento especializado para pacientes neurológicos que se realiza dentro del agua? La terapia acuática es una forma de utilizar un medio diferente, como es el agua, para conseguir tus objetivos, aprovechando todas las propiedades físicas que ésta ofrece y todos los beneficios del ejercicio terapéutico.
Seguramente ya estás realizando un tratamiento de rehabilitación y te estás preguntando ¿qué gano metiéndome en la piscina? Aquí tienes 7 razones para probarlo:
1- Mejora tu seguridad al moverte: a veces es complicado probar cosas nuevas por miedo a las caídas. En el agua todo ocurre de forma más lenta y, por tanto, tenemos más tiempo para pensar y reaccionar. Trabajando en la piscina se ha demostrado que podemos disminuir muy significativamente el riesgo a las caídas.
2- Trabaja la marcha: el agua es un apoyo natural para el cuerpo, de manera que podemos practicar la forma en la que caminas, con menor esfuerzo muscular y con mayor independencia, ya que no será necesario el uso de bastones o caminadores. Además, sin estos soportes, tendrás las manos libres para realizar otras actividades.
3- Mejora el equilibrio: superar la inestabilidad que nos proporciona el agua hará que trabajes los ajustes necesarios para mantener tu postura erguida.
4- Consigue una relajación activa: este es el término que utilizamos cuando eres capaz de moverte acorde a las demandas de la tarea, es decir, manteniéndote activo y, a la vez, sintiendo que el movimiento es fluido.
5- Mejora tu percepción corporal: el agua es un estímulo constante sobre nuestro cuerpo que hace que se activen las áreas somatosensoriales del cerebro. Esto es especialmente importante cuando hay problemas de sensibilidad tanto en miembro superior como inferior.
6- Incrementa tu función cardiopulmonar y estimula la neuroplasticidad: estos son los beneficios que obtienes al realizar ejercicio aeróbico en el medio acuático, un ejercicio de intensidad baja o media que se mantiene durante un tiempo prolongado.
7- Diviértete y motívate: más allá de todos estos aspectos técnicos, sabemos lo importante que es divertirse para aprender. La terapia acuática puede convertirse en una fuente de motivación donde los resultados obtenidos se pueden ver en tu día a día.
Si eres un amante del agua y quieres probar una experiencia distinta en un entorno diferente, en la Clínica de Neurorehabilitación podemos ayudarte. Elisa es actualmente la encargada del área de terapia acuática y está formada en el Concepto Halliwick, uno de los enfoques actuales para el tratamiento de lesiones neurológicas en el agua.

 

Elisa Lara

Fisioterapeuta Colegiada número 14047

Bettina Paeth

En el Día Mundial de la Fisioterapia, queremos rendir homenaje a una fisioterapeuta influyente en el campo de la Fisioterapia Neurológica. Bettina Paeth, fisioterapeuta Alemana que introdujo en España el Concepto Bobath.

En sus 40 años de trayectoria asistencial ha logrado sacar siempre el máximo potencial de todos sus pacientes. A nivel docente ha sido fuente de inspiración de cientos de profesionales tanto fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales como logopedas, para dedicarse y formarse en el campo de la rehabilitación neurológica.

Por todo ello los terapeutas de la Clínica de Neurorehabilitación, no podemos más que agradecer a Bettina, fundadora de la Clínica, todo lo aprendido durante estos años a su lado.

Disfagia tras Covid-19

Nos encontramos en un momento en que algo ha cambiado. Poco a poco nos vamos habituando a esta nueva situación.

Los logopedas que hasta ahora, generalmente, tratábamos problemas de deglución, del habla, del lenguaje y de la comunicación, funciones esenciales para el ser humano alteradas en pacientes después de haber sufrido un ictus, un traumatismo craneoencefálico, o que sufrían alguna enfermedad neurodegenerativa, en la actualidad, también nos encontramos con personas que necesitan rehabilitación de la disfagia después de haber pasado por diferentes fases de contagio del Covidien -19.

Los profesionales de la rehabilitación nos apoyamos en la ciencia para poder desarrollar nuestro trabajo y, es en estas situaciones cuando los investigadores se afanan en realizar estudios, estudios que los terapeutas nos dan información para poder buscar la mejor manera de ayudar a nuestros pacientes a recuperar o mejorar su calidad de vida. Algunos de estos estudios nos aportan información respecto a la disfagia post-intubación, una de las secuelas observadas, en pacientes que han sufrido Covid-19.

La intubación en sí misma, la falta de movilidad de la musculatura que interviene en la deglución, el tiempo de intubación y de permanencia de un objeto extraño en las vías, entre otros factores, provocan disfagia o dificultad para deglutir. Y es necesario el tratamiento por parte de un profesional especializado para poder recuperar de la mejor manera posible la función de la deglución. La disfagia no tratada puede provocar desnutrición, pérdida significativa de peso, neumonía por aspiración, absceso pulmonar e incluso la muerte.

Esta nueva realidad, nos ha obligado a las logopedas, a modificar, en parte, la manera de tratar a nuestros pacientes. Usamos mascarilla, pantallas faciales, batas desechables, guantes, etc., una serie de medidas de protección que garantizan la seguridad tanto de los pacientes como de los profesionales. Pero sobre todo, ha hecho que nos formemos y nos adaptemos para poder dar servicio a todas las personas que lo necesitan, ya sea a domicilio, en la propia clínica o incluso a través de la telerehabilitación, el objetivo es poder llegar a todas las personas y ayudarlas a tener una mejor calidad de vida.

 

Bibliografía:
Frajkova, Z., Tedla, M., Tedlova, E., Suchankova, M., Geneid, A. Postintubation Dysphagia During COVID-19 Outbreak-Contemporary Review. Epub 2020 May 28.

Requena, M., Olivé-Gadea, M., Muchada, M., et al. COVID-19 and Stroke: Incidence and Etiological Description in a High-Volume Center. Journal of Stroke and Cerebrovascular. Diseases November 2020…

Cristina Prats
Logopeda
Colegiada 08-4143

La importancia de convertir nuestro hogar en un entorno accesible

La vuelta a casa tras un daño cerebral es un momento muy deseado tanto para aquel que ha
sufrido el daño en primera persona como para sus familiares.

Para algunos es un momento que puede ser afrontado con temor, pues les es difícil imaginar
cómo se desenvolverán en la nueva situación. Otros relacionan la vuelta a casa con la
recuperación de su vida, sus hábitos, costumbres y rutinas tal y como las recuerdan antes de la
lesión. Sea una situación u otra recibir asesoramiento servirá para reducir el nivel de angustia a
unos y ofrecer una visión más realista a otros.

Si bien es cierto que puede ser un momento muy deseado entraña algunas dificultades y no
debe ser afrontado a la ligera. Recibir orientación será crucial para que el retorno a casa sea lo
más sencillo y agradable posible.

Será fundamental llevar a cabo un estudio del domicilio de la persona, en el que valorar si su
vivienda actual es o puede convertirse en un entorno accesible y facilitador. Se deberá:

  • Eliminar o reducir en la medida de lo posible las barreras arquitectónicas y/o
    elementos limitantes (obstáculos, etc.) que puedan existir.
  • Adecuar el entorno (llevar a cabo una modificación de los espacios, si se precisa
    añadir señalización para favorecer la orientación, colocar suelos antideslizantes,
    interruptores conmutados, etc.)
  • Valorar la incorporación de material de apoyo (cojines, asideros, alzas, etc.)

Dicha valoración deberá ser personalizada, teniendo en cuenta la situación particular de cada
uno (ya que cada persona requerirá de una actuación específica). Algunos de los factores a tener
en cuenta, entre otros, son:

  • Recursos disponibles: Grado de apoyo familiar, recursos económicos, etc.
  • Potencialidades de la persona. Capacidades.
  • Secuelas más relevantes: cuáles son las destrezas más afectadas (motoras,
    cognitivas, etc.)
  • Prestaciones o ayudas disponibles según la situación particular de la persona.

Dada la complejidad es más que recomendable recibir asesoramiento profesional para el
momento de la vuelta a casa.

  • El trabajador social nos informará de las ayudas y recursos a los que podemos
    acceder.
  • El terapeuta ocupacional podrá asesorarnos en todos aquellos aspectos
    relacionados con el posicionamiento (elección de la silla de ruedas, butacas, silla de
    ducha, colchones, etc.), y con la ejecución de les actividades de la vida diaria
    (dándonos estrategias para el vestido, el uso del WC, la higiene y el aseo, o el uso de
    materiales de incontinencia).
  • El fisioterapeuta, junto con el TO, podrá asesorarnos en la elección de aquellos
    productos necesarios para facilitar la marcha y los desplazamientos cómo ortesis
    bastones, etc.

Si estamos asistiendo a un centro de rehabilitación es importante contactar con ellos antes de
adquirir cualquier producto de apoyo o hacer una reforma en la vivienda (como, por ejemplo,
cambiar la bañera por un plato de ducha, etc.), seguramente la idea es buena, pero se pueden
pasar por alto aspectos importantes si aquel que lleva a cabo la reforma no conoce las
necesidades de la persona que lo acabará utilizando. Un trabajo coordinado entre la ortopedia,
el equipo rehabilitador y los operarios (en el caso de una reforma) dará siempre mejores
resultados.

Una visita al domicilio es suficiente para detectar los principales problemas y poder hacer
recomendaciones. Como hemos ido comentando anteriormente es importante que dicha
valoración se lleve a cabo en el momento de la vuelta a casa, pero no es el único momento.
Siempre estamos a tiempo de hacer de nuestro domicilio un entorno más accesible en el que
tener la máxima autonomía.

 

Diana de la Peña

Terapeuta Ocupacional

¿QUÉ ES LA REHABILITACIÓN NEUROPSICOLÓGICA?

La rehabilitación neuropsicológica es aquella que se centra en el tratamiento de las alteraciones que afectan a cualquier dominio cognitivo: atención, memoria, procesos perceptivo-motores, funciones ejecutivas (planificación, inhibición, memoria de trabajo, etc.), emoción y conducta. El funcionamiento cognitivo puede verse alterado por diferentes causas, siendo una de estas el Daño Cerebral Adquirido (DCA). Cuando hablamos de DCA, nos referimos a una lesión súbita en el cerebro que había tenido un desarrollo normal hasta el momento. Este puede ser debido a diferentes causas: ictus o accidentes cerebrovasculares, traumatismos craneoencefálicos, tumores cerebrales, infecciones, anoxia, etc. Sea cual sea la causa, el DCA tiene como consecuencia principal la perdida de funciones previamente desarrolladas. Estas pérdidas pueden ser físicas, cognitivas y emocionales provocando, en la mayoría de los casos, una pérdida de la independencia funcional.

La rehabilitación neuropsicológica, tal como se ha mencionado anteriormente, es la que se centra en la mejoría de las funciones cognitivas, conductuales y emocionales. Los déficits cognitivos pueden ir de más leves, donde, por ejemplo, la persona solamente nota una pequeña dificultad a la hora de realizar tareas, como despistes, lentitud u olvidos leves; o, en casos más graves, donde la persona es incapaz de recordar lo que ha hecho esa mañana, seguir el hilo de una conversación o de prepararse el desayuno. También puede ocurrir que la familia perciba que la persona ha cambiado, que ya no es el mismo de antes; y que el paciente no se dé cuenta de sus dificultades.

Es importante realizar una evaluación neuropsicológica completa para poder determinar las funciones dañadas o alteradas, así como aquellas que se encuentran preservadas, ya que estas últimas serán la base del proceso rehabilitador. También se debe tener en cuenta como era antes la persona, sus gustos y aficiones, para que el proceso sea lo máximo de motivador posible y con objetivos significativos para él o ella. La finalidad de todo esto es conseguir que la persona sea el máximo de funcional en su día a día. Esto se realiza tanto con el paciente como con la familia, dándoles información sobre las dificultades del familiar, orientación, pautas y soporte emocional; entre muchas otras.

Finalmente, cabe destacar que en todo el proceso de rehabilitación es necesario trabajar de forma interdisciplinar ya que, tal como se ha comentado al principio, las alteraciones que persisten después de un DCA son de diferente índole, exigiendo la participación conjunta y coordinada de un equipo de diferentes profesionales.

Gilma Acosta Llopart
Neuropsicóloga